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Bella Coola, el paraíso del oso Grizzly

La primera vez que oímos hablar de Bella Coola, fue en el foro de Los Viajeros cuando estábamos preparando nuestro viaje a las Canadian Rockies y comentaban que era un magnífico lugar para observar osos grizzly en libertad. Al parecer, los primeros días de septiembre son la mejor época para ir porque coincide con el desove del salmón y los osos recorren el cauce de los ríos en busca de comida rica en proteínas que les ayude a pasar el duro invierno canadiense.

Bella Coola se encuentra en la provincia de British Columbia, al final de un gran fiordo, junto al océano Pacífico….. en resumen, ¡¡¡está lejos… muy lejos de cualquier sitio!!!. Se puede acceder en ferry desde Port Hardy (en la isla de Vancouver), pero son casi 17 horas de viaje. También se puede llegar en avioneta desde el aeropuerto de Vancuover, pero el precio del pasaje puede rondar los 300€ por persona y además, en nuestro caso, no nos permitiría alquilar un coche para seguir nuestro viaje hacia las Canadian Rockies. Y finalmente, está el coche. La distancia a recorrer es de aproximadamente 1000 kms. y unas doce horas de viaje.

A pesar de que sabíamos de antemano que sería una paliza, elegimos el coche como medio de transporte. Para añadir un poco de emoción al trayecto, la parte final de la carretera no estaba asfaltada y no era muy conveniente hacerla de noche, por lo que decidimos hacer una parada intermedia en Williams Lake y no tomar riesgos innecesarios.

The Hill

Tenemos que confesar que nos costó bastante encontrar información sobre Bella Coola. En la web de turismo encontramos varias empresas que hacían tours (a pie y en bote) por el río Atnarko para ver osos, pero nosotros habíamos entendido que había una plataforma vigilada por rangers donde se podía ir libremente y gratis. Incluso mandamos un correo a la web de turismo de Bella Coola solicitando información del lugar, pero se limitaron a mandarnos enlaces de las empresas locales que ofrecían los tours, sin hacer mención alguna a la plataforma.

Nos llevamos una grata sorpresa cuando encontramos la plataforma junto a la carretera, con señalización incluida así que no entendemos el por qué de tanto secretismo. Bueno si… suponemos que habrá gente que sólo va a la plataforma y no contrata ningún tour con las empresas locales. No fue nuestro caso, ya que teníamos reservado un tour a pie por el río con un guía y también un paseo en bote.

En esta época del año los salmones regresan a esta zona del río a poner sus huevos y morir. Esto es aprovechado por los osos grizzly (y otras especies como las Águilas calvas) para darse auténticos banquetes. Esos cuerpos tienen que tener almacenada grasa suficiente para poder pasar los duros meses de invierno en sus madrigueras mientras hibernan.nqt_0513

Disfrutamos como nadie de los cuatro días que duró nuestra estancia y tuvimos la suerte de ver varios ejemplares (varias hembras con crías y algún que otro macho joven) pescando en el río a pocos metros de la plataforma. El subidón de adrenalina que supone tener un animal de cerca de media tonelada a pocos metros es ¡¡increíble!! (y eso que estás a salvo detrás de una valla electrificada). Tuvimos la suerte y el privilegio de compartir esta experiencia con gente respetuosa y en un enclave privilegiado donde te sientes un invitado y observador agradecido.

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Bella Coola supone un esfuerzo económico importante pero recompensado con creces cuando ves en directo y a pocos metros escenas como las que os enseñamos a continuación: unos pequeños oseznos comiendo un salmón recién pescado por si madre y una familia de osos grizzly regresando a su casa (o eso suponemos) después de una jornada de pesca en el río. Podéis ver más fotos en nuestra galería de Flickr.

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Nuestro siguiente destino para ver osos ya está en la lista de deseos …. una pista…. Alaska….. 😉

Saludos,

Anna & Oskar

Mt. Baker National Forest, Washington

No es la primera vez que lo hacemos ( y mucho nos tememos que no será la última tampoco 🙂 ). ¿El qué, el qué? En 2011 visitamos Sedona, en Arizona (Estados Unidos) para fotografiar Red Rock Crossing después de tener un puzzle gigante colgado por encima de nuestras cabezas mientras vemos tv. 😉

Por pura casualidad, descubrimos que el paisaje de otro puzzle que vemos casi todos los días, estaba en el estado de Washigton, en el Mt. Baker National Forest, muy cerca de la frontera con Canadá. Se trata del Mt. Shuksan reflejado en Picture Lake. ¡¡Qué buena excusa para una excursión en busca de un bonito lugar perdido en las montañas, ¿verdad?!! 😉 🙂

Mt. Shuksan & Picture Lake

Una vez que tuvimos localizada “la foto” buscamos información sobre los alrededores para conocer la zona. Encontramos un lugar llamado Heather Meadows, un área de montaña con un montón de rutas de senderismo.

Heather Meadows

Aunque nos gusta andar por el monte, tenemos que reconocer que no somos escaladores ni nada por el estilo, así que nos decidimos por la ruta de los Chain Lakes (Lagos encadenados). Como en todos los Parques de Estados Unidos, al comienzo de la ruta había un panel con información útil. Aunque la distancia no era muy larga, aproximadamente unos 11km, nos conocemos y sabemos que nos paramos a sacar fotos cada poco tiempo, así que sabíamos ya de antemano que nos ocuparía la mayor parte del día hacer el recorrido completo.

Chain Lakes, Heather Meadows

Chain Lakes, Heather Meadows

La ruta es agradable para realizar sin prisas. No hay pendientes muy pronunciadas y las pocas que hay no son difiíciles de superar tomándote tu tiempo. Es fácil de seguir y nosotros nos encontramos con gente durante todas las partes del recorrido. El final se nos hizo un poco durillo sobre todo al pensar que al llegar al Visitor Center, aún tendríamos que seguir andando unos km. adicionales para llegar al parking superior donde teníamos nuestro coche. Hicimos amigos durante el camino, y gracias a ellos, el problema se resolvió satisfactoriamente ya que pedimos “socorro” al Ranger que terminaba el turno al llegar nosotros, y amablemente trasladó a los conductores hasta los coches y vieneron de vuelta a “rescatar” a las damas.

Encantados con el paisaje nos retiramos a descansar a nuestro alojamiento en el valle. ¡Día redondo! 🙂 🙂

 

Seattle, una visita fugaz

En nuestros viajes no somos muy amigos de visitar grandes ciudades, pero de vez en cuando hacemos alguna que otra excepción!!!

Cuando hacemos la planificación, suelen quedar en un segundo plano o  las dejamos para los últimos días. Echando la vista atrás, recordamos San Francisco en 2011 y Edimburgo en 2013.

En el viaje a la costa oeste de Canadá, y por motivos logísticos, empezamos la ruta por Seattle y nos pareció que era una buena opción pasar un par de días para descansar de tantas horas de vuelo, adaptarnos a la diferencia horaria y así empezar nuestra aventura canadiense con la pilas cargadas.

Si hay una imagen característica de Seattle es su Skyline con la Space Needle al frente. Un montón de películas o series de televisión nos la han enseñado. ¿Hay alguién que no se acuerde de “Algo para recordar” o de “Anatomía de Grey“?

Seattle Skyline

La Space Needle es una torre de 184 mts. de altura construida en 1962 según idea de Edward E. Carlson. En lo alto de la estructura hay un mirador panorámico de 360° desde donde se tienen unas espectaculares vistas de toda la ciudad, la cordillera de las Cascadas y el imponente monte Rainier. También hay un restaurante giratorio y cafeteria.

Space Needle, Seattle (WA)

Seattle, Washington (USA)

Uno de los iconos americanos más reconocibles mundialmente es Starbucks y sus cafeterías. Pues bien, la primera la abrieron aquí en Seattle en 1971 y casi 5 décadas después cuentan con más de 17.000  en 50 paises. La primera tienda que se abrio fuera de territorio estadounidense fue en Tokio, en 1996 y en España tuvimos que esperar hasta 2002 cuando se abrieron dos tiendas en Madrid.

Primera tienda Starbucks, Seattle (WA)

El Mercado de Pike Place es otro de los puntos interesantes de la ciudad. Situado junto a la bahía Elliot, este mercado reúne a diario lugareños y turistas a lo largo de cientos de puestos de comida (frutas y pescado sobre todo), plantas, flores y souvenirs. Construido en 1907 con la intención de poner en contacto a los habitantes de la ciudad con los granjeros, es un sitio que merece la pena visitar.
Mercado de Pike Place

Situado a poco más de 8 kms. del centro de la ciudad, el Arboretum Washington Park hace de pulmón de la ciudad. En sus 800 mil m², se puede disfrutar de tranquilos paseos entre más de 1.000 especies diferentes de plantas y árboles. También cuenta con un jardín japonés.

Arboretum, Seattle (WA)

¿Y qué ciudad que se precie no tiene un barrio chino?  Teníamos como referente el de San Francisco y aunque quizás a éste no le dedicamos mucho tiempo, nos decepcionó un poco ya que no había mucha decoración en las calles y no nos pareció que tuviese un ambiente especial.

Chinatown, Seattle (WA)

 

Saludos,

Anna & Oskar

 

 

 

 

 

Canadian Rockies 2014: highlights

Si… lo sabemos. Han pasado ya varios meses desde que volvimos de nuestro viaje por la costa oeste de Canadá, pero creednos que revisar, descartar y organizar las 12.500 fotos que nos trajimos lleva tiempo ….. y tiempo!!!!!!!

Aprovechando el final de año, nos ha parecido buena idea hacer un pequeño resumen de los mejores momentos (que hubo muchos!!!) que disfrutamos durante los 29 días que duró el viaje. ¡Allá vamos!

Comenzamos en Seattle (Estados Unidos). A pesar de que nos esperábamos un tiempo bastante húmedo, durante los tres días que estuvimos visitando la ciudad, apenas llovió durante una hora (y nos pilló cenando así que …  ¡perfecto!).

Space Needle & Mount Rainier

La siguiente parada de nuestro viaje fue en el Mt. Baker-Snoqualmie National Forest, estado de Washington. Visitamos una pequeña zona en la parte norte de esta enorme zona de bosque e hicimos un poco de senderismo por la zona de Header Meadows. Además dimos buena cuenta del Mount Shuksan reflejado en Picture Lake.

Picture Lake & Mount Shuksan

Ya en Canadá y antes de adentrarnos en los Parques Nacionales, subimos hasta el Valle de Bella Coola en la provincia de British Columbia. Este remoto lugar es famoso por ser una de la mejores zonas  donde poder observar a los osos grizzly en libertad. Aunque el acceso por carretera a esta zona no es que digamos fácil (hay varios tramos sin asfaltar), sólo podemos decir que el esfuerzo mereció la pena.

Grizzly Bear family, Bella Coola Valley

Después del subidón de ver osos grizzly pescando salmones a pocos metros de nosotros, deshicimos el camino recorrido y pusimos rumbo hacia Jasper National Park en la provincia de Alberta. Durante los 5 días que estuvimos, hicimos senderismo, vimos algún que otro animal, y como no, nos pegamos varios madrugones en busca de la mejor luz para fotografiar increíbles paisajes de montaña.

Patricia Lake & Pyramid Mountain, Jasper National Park

Yoho National Park es quizás el gran desconocido de las Montañas Rocosas canadienses. Suponemos que estar entre los dos grandes parques (Jasper y Banff), no ayuda. Aún así, nosotros le dimos una oportunidad y estuvimos 4 días recurriendo sus rincones. Sólo podemos decir que no nos defraudó.

Lake O'Hara, Yoho National Park

Banff National Park es el parque nacional más antiguo de Canadá y debido a su cercanía con Calgary, el más visitado de las montañas rocosas. Es un poco como Yosemite para los californianos. Así todo, hay sitio para todo el mundo y si huyes un poco de las horas centrales del día, puedes disfrutar de increíbles paisajes con cierta tranquilidad.

Moraine Lake, Banff National Park

Y como teníamos que regresar a Estados Unidos para devolver el coche de alquiler, decidimos que merecía la pena visitar, aunque fuera brevemente Glacier National Park, en el estado de Montana. La atracción más famosa de este parque es la carretera panorámica que lo cruza, Going to the Sun Road.

Glacier National Park, MT (USA)

Haciendo balance del viaje y siendo sinceros, aunque el motivo principal de nuestro viaje eran los parques nacionales de las rocosas canadienses, lo que más nos ha gustado del viaje son los días que pasamos en Bella Coola. Eso no quiere decir que no nos hayan gustado los parques nacionales, no; todo lo contrario. Pero ver osos grizzly en su hábitat natural y tan de cerca, no tiene precio. ¡¡¡Ha sido una experiencia increíble!!!

Poco a poco os iremos enseñando más fotos y alguna que otra anécdota que nos ha ocurrido y es que 29 días dan para mucho 🙂

Sólo nos queda desearos un ¡Feliz Año 2015!

Anna & Oskar

 

 

 

 

 

Canadian Rockies 2014: la ruta

Como os comentamos en una entrada anterior del blog, !!este año regresamos a Canadá!!

Volveremos a pisar tierras canadienses después de catorce años pero con un planteamiento totalmente diferente al de entonces. No hicimos el viaje tal y como nos gusta hacerlo ahora, pero aún así, guardamos un magnífico recuerdo de los días que disfrutamos aquel otoño.

Y por no repetir, que el país es muy grande, hemos decidido irnos al otro extremo y explorar los parques nacionales, visitando menos ciudades y disfrutando más de los entornos naturales.

¡¡Esta vez será totalmente diferente!!!

Canadian Rockies 2014: la ruta

Seattle (WA). Por cuestiones logísticas, comenzaremos nuestro viaje en Seattle, Estados Unidos. Aprovecharemos para conocer un poco esta ciudad tan televisiva.

North Cascades National Park (WA). Después de recuperarnos del jetlag, nos dirigiremos hacia el norte, acercándonos a la frontera canadiense. Pasaremos un par de días explorando el poco conocido parque de Las Cascadas del Norte. En su interior, se encuentra el Mt. Shuksan de casi 2.800 m. de altura.

 – Bella Coola (BC). Aunque el motivo principal de nuestro viaje es conocer los principales parques nacionales de las rocosas canadienses, antes nos desviaremos “unos cuántos kilómetros” para pasar cuatro días en Bella Colla. Este pequeño pueblo de la Columbia Británica está considerado como uno de los mejores sitios del mundo donde poder observar al oso Grizzly en libertad. Los primeros días de septiembre, los Grizzlys recorren los ríos en busca de los salmones que están en época de desove.

Jasper National Park (AB). El parque nacional más grande de las rocosas canadienses. Jasper ofrece la posibilidad de ver una gran cantidad de vida salvaje y como recibe la mitad de visitantes que Banff, hace que sea un lugar mucho más tranquilo donde poder disfrutar de la naturaleza. Recorreremos la carretera Icefieds Parkway, que une Jasper y Banff, considerada como una de las carreteras más espectaculares del mundo.

Yoho National Park (BC). Quizás el gran desconocido de las rocosas. Tendremos la oportunidad de explorar la zona de Lake O´Hara. Una zona protegida de gran valor medio-ambiental. Para poder acceder a esta zona, o se recorren (a pie) los 11 km. (ida) que hay desde el parking, o se reserva plaza en el autobús que pone a disposición el parque  (la reserva hay que hacerla con tres meses de antelación y sólo se puede hacer por teléfono).

Banff National Park (AB). El parque nacional más antiguo de Canadá (1883)  y el más famoso. La gran oferta de rutas de senderismo, la posibilidad de ver vida salvaje y sobre todo, la cercanía con Calgary, hace que Banff sea visitado por miles de visitantes anualmente (esperamos que en septiembre, la mayoría de ellos hayan disfrutado ya de sus vacaciones 😉 😉 )

Glacier National Park (MT). De vuelta en Estados Unidos, aún tendremos un par de días para recorrer lo más significativo de este parque nacional. La carretera que cruza el parque, Going to the Sun Road, es uno de los mayores atractivos. Daremos buena cuenta de ella.

Missoula (MT). Demasiado cerca de Yellowstone, se encuentra la ciudad de Missoula (estado de Montana) . Desde el aeropuerto internacional de esta localidad, emprenderemos el viaje de regreso. Quedarán atrás veintiocho días de caminatas, madrugones fotográficos y algún que otro encuentro (o eso esperamos) con osos Grizzly.

Anna & Oskar

Comienza la cuenta atrás: Canadian Rockies 2014

Ya falta menos de un mes!!!  Esto no tiene vuelta atrás.

Hace ya 5 meses desde que empezamos a preparar este viaje. Vuelos, alojamiento, documentación, actividades y un sinfín de detalles que hay que tener en cuenta a la hora de organizar un viaje de esta envergadura. Y es que pasaremos 4 semanas en tierras americanas (1 en EE.UU. y 3 en Canadá).

Canadian Rockies 2014

Anna & Oskar

 

Yosemite, el pulmón de California

Elegimos entrar a Yosemite por la entrada este por dos razones. La primera, porque queríamos ver Tioga Pass y Toulumne Meadows y la segunda porque queríamos ver Mono Lake. Un lago con unas curiosas formaciones salinas que emergen del fondo.

El lago se encuentra en la carretera que sube hacia Lee Vinning, así que nos pillaba de paso para ir a Yosemite. Como es un espacio protegido no puedes andar por donde quieres, así que nos ceñimos a los senderos marcados.

Yosemite es, junto con Yellowstone, uno de los parques nacionales más conocidos de EE.UU. Fue declarado parque nacional en 1890 y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984. Es visitado por millones de personas cada año, así que, si podéis evitar los meses de verano, mucho mejor.

Nosotros estuvimos a finales de junio y la verdad es que había muchísima gente. (También es verdad que coincidió en fin de semana). Por cierto, esta entrada del parque estuvo cerrada por nieve hasta el día 18 de junio, así que es recomendable consultar la página del parque para ver el estado de las carreteras.

Según empezamos a subir hacia Tioga Pass, el paisaje volvía a cambiar radicalmente. Grandes montañas todavía nevadas y laderas verdes. ¡esto es otra cosa!

Antes de llegar a la entrada del parque, hicimos un par de paraditas en un par de lagos que encontramos por el camino.

Una vez dentro del parque, llegamos a Toulumne Meadows. El centro de visitantes estaba todavía cerrado por la cantidad de nieve que quedaba. Pasamos la tarde recorriendo toda la zona. Cuando veíamos algo que nos gustaba, parábamos y nos dábamos un paseo sacando unas fotos.

Como teníamos que atravesar todo el parque hasta donde teníamos el alojamiento, a media dejamos la zona de Toulumne Meadows y pusimos rumbo hacia nuestro hotel.

El segundo día en Yosemite empezó temprano. Eran las 7:30h y ya nos habíamos puesto en marcha. Paramos en el Portal Market a hacer las compras del día y a desayunar. Nada más entrar en el parque nos sorprendió la cantidad de agua que llevaba el río Merced.

Siguiendo por la carretera 140 (southside drive), que rodea el río Merced, paramos en un sitio donde había unas magníficas vistas de las Yosemite Falls reflejadas en el propio río.

Como aficionados de la fotografía que somos, no podíamos dejar de visitar la Ansel Adams Gallery. Para quien no le conozca, Ansel Adams se hizo famoso por sus magníficas fotografías en blanco y negro del parque Nacional de Yosemite, aparte de ser el creador del sistema de zonas (los fotógrafos sabrán de qué hablamos). ¡Eran otros tiempos!

A mediodía dejamos la zona del valle y nos fuimos hacia el sur, hacia la zona de las sequoias (Mariposa Grove). Se llega en aproximadamente 1 hora siguiendo la carretera 41. Como nos habían avisado que el parking era reducido, optamos por dejar el coche en Wawona y coger el autobús gratuito que te lleva hasta las sequoias.

Una vez allí, nosotros optamos por hacer el recorrido por nuestra cuenta, aunque también hay un tren “chu-chu” que hace el recorrido por el módico precio de $26,50.

Nosotros hicimos casi todo el recorrido y estuvimos 4 horas (incluyendo el rato que paramos para comer). La primera parte está preparada para todo tipo de personas, pero luego el asfalto se convierte en camino de tierra y te puedes encontrar algún tramo con algo más de dificultad.

Es alucinante la altura el y grosor que tienen algunos de los árboles. Parece increíble que algunos tengan más de 3000 años… Aquí van unas cuantas fotos…

Para acabar el día, subimos hasta Glacier Point para ver el atardecer. Hubo bastante gente y un ranger muy majo, nos dio una charla sobre cosillas del parque. Las vistas… sin palabras. Mejor verlo en fotos.

Nuestro último día en Yosemite lo teníamos bastante apretado. Por la mañana iríamos a hacer un trail por el Mirror Lake y por la tarde nos dedicaríamos a ir por los puntos de interés que nos quedaban pendientes.

Repetimos lugar para el desayuno y antes de las 9 de la mañana ya estábamos dando vueltas por el parque. Lo primero que fuimos a ver fue una capilla/iglesia que hay dentro del parque. No tiene nada del otro mundo, pero por fuera es curiosa.

Antes de ir al Mirror Lake, nos fuimos a ver las Yosemite Falls, pero esta vez un poco más de cerca. Era tal la cantidad de agua que caía que apenas te podías acercar sin mojarte entero… con un poco de paciencia (esperando a que no hubiera nada de viento) conseguimos sacar alguna foto.

A la zona de Mirror Lake no se puede llegar en coche particular, así que dejamos el nuestro en un parking y cogimos el bus gratuito. Cuando llegamos, vimos que todo el mundo seguía una carretera asfaltada que iba por la margen izquierda del río. Nosotros y otra pareja de españoles optamos por ir hacia la derecha por el camino que indicaba el trail.

No pudimos llegar al final del trail porque nos encontramos una señal que nos advertía que había habido desprendimientos de rocas y era peligroso andar por allí. Así que nos dimos media vuelta y como teníamos tiempo, fuimos a ver a donde había ido el resto de la gente. Resulta que en una de las orillas del lago, había montada una especie de playa y como no podía ser de otra manera, esta petada de gente bañándose…

Siguiente un poco más adelante encontramos un sitio donde se ve un bonito reflejo de Half Dome y North Dome sobre el lago.

Ya por la tarde, hicimos un recorrido por algunos de los puntos de vista más interesantes del parque.

Y con estas maravillosas vistas, dimos por finalizada nuestra visita al parque de Yosemite.

Al día siguiente, partimos hacia nuestro último punto del viaje. La ciudad de San Francisco.

El valle de la muerte !!!

Entre que nos lo tomamos con calma para salir de las Vegas y que había unas 2 horas hasta la entrada de Death Valley, cuando llegamos era casi la hora de comer. Pocos kilómetros antes de llegar al parque cruzamos la frontera del estado. ¡Estábamos en California!

Este parque es el único de todos los que hemos estado en el que no hay cabinas de control en la entrada del Parque. Se supone que tienes que ir al Visitor Center y tras enseñar el pase, te dan un papel para poner en el parabrisas. Nosotros así lo hicimos.

Debido al calor extremo que hace en este parque, nuestra intención era ver los miradores más importantes, así que nos fuimos hacia Dante’s View. Desde este mirador se ve la cuenca de Badwater Basin. Un lago de sal en mitad del más puro desierto; el paisaje parece de otro planeta. Como había bastantes mosquitos nos estuvimos mucho tiempo, pero el suficiente para sacar unas cuantas fotos.

A medida que íbamos conduciendo por la carretera del parque, el paisaje nos sorprendía más y más. Nuestro siguiente punto fue Zabriskie Point. Desde el parking hay que subir unos metros hasta un mirador… ¡alucinante! La combinación de formas y colores hace que nos quedemos un buen rato sacando fotos. Lo único que hizo que nos fuéramos era el excesivo calor.

Como no teníamos claro si encontraríamos algún sitio con sombra, aprovechamos el climatizador del coche para comer de camino a Badwater Basin. Es el punto más bajo de los Estados Unidos (86 metros por debajo del nivel del mar) y cuando llegamos, el termómetro marcaba ya 49°C, así que no nos entretuvimos mucho. Justo salimos del coche para andar un poco hasta donde empieza el lago salado y sacar las fotos de rigor… la verdad es que no se podía estar fuera del coche.

Ya de vuelta, nos desviamos para recorrer Artist Drive. Un pequeño recorrido circular que te mete entre las colinas que hay al borde de la carretera. De nuevo nos quedamos gratamente sorprendidos por los paisajes que descubrimos. El termómetro aquí alcanzó la temperatura máxima que hemos tenido en el viaje ¡50°C!

Para acabar nuestra visita, seguimos por la carretera que cruza el parque (190) y llegamos hasta las dunas de Mesquite. Otra alegría para la vista.

Sólo recordar que es muy importante llevar el depósito de gasolina lleno cuando entremos en el parque y también una buena provisión de líquidos.

Lo que quedaba de tarde lo pasamos en la carretera dirección a Mammoth Lakes, la puerta de entrada al Parque Nacional de Yosemite.

A decir verdad la salida del parque se nos hizo bastante larga. Rectas interminables y carteles avisando que se desconectara el aire acondicionado del coche de vez en cuando.

La anécdota del día fue que en Bishop había control de la policía y nos pararon. Sólo nos pideron el carnet de conducir. Le enseñamos el internacional y sin problemas.

Llegamos a nuestro destino pasadas las ocho de la tarde, ya casi anocheciendo. Había 15°C¡En el mismo día, habíamos tenido una diferencia de 35°C!

Las Vegas, un parque de atracciones para adultos

Hoy iba a ser un día de relax (de los pocos que hemos tenido en este viaje), así que después de desayunar, cogimos el coche y nos fuimos a visitar la Presa Hoover. Antes de entrar al recinto, hay un control de seguridad bastante importante. Vimos varios coches y caravanas que estaban siendo registrados por personal de seguridad.

La Presa Hoover es una presa de hormigón de arco-gravedad, ubicada en el curso del río Colorado, en la frontera entre los estados de Arizona y Nevada (EE. UU.). Está situada a 48 kilómetros al sureste de Las Vegas. Recibe su nombre de Herbert Hoover, que jugó un papel fundamental en su construcción, primero como Secretario de Comercio y después como Presidente de Estados Unidos.

La construcción comenzó en 1931 y fue completada en 1936, dos años antes de lo previsto. Está gestionada por el Bureau of Reclamation del Departamento de Interior. Desde 1981 figura en el Registro Nacional de Lugares Históricos. El lago creado aguas arriba recibe el nombre de Lake Mead, en honor de Elwood Mead, ingeniero que previó la necesidad de la presa.  (información obtenida de la wikipedia)

Tras aparcar el coche en el parking cubierto ($7), fuimos a sacar los tickets para la visita guiada ($11 c/u). Al comenzar la visita, nos pusieron un video donde pudimos ver las distintas fases de la construcción de la presa. Dura unos 10 minutos y es bastante ameno. A continuación nos llevaron al interior de la presa. Allí nuestro guía nos explicó el porqué de la construcción de esta presa y algunos aspectos técnicos de su funcionamiento.

En las fotos que vienen a continuación se puede ver una de las cuatro tuberías que utilizaron para desviar el cauce del río Colorado y la sala de turbinas

Después de acabar la visita guiada, ya en el exterior, seguimos por nuestra cuenta. La verdad es que es enorme… y está bien poder pasear por encima de ella. Para acabar, subimos a un parking que hay un poco más arriba y atravesamos andando el puente que atraviesa el río Colorado. A un lado estás en el estado de Nevada y en el otro lado estás en Arizona. Las vistas de la presa son magníficas.

Ya casi saliendo del recinto, paramos en un mirador desde donde se puede ver un puerto deportivo (Hemenway Harbor) construido en el lago Mead.

Ya de vuelta en Las Vegas, fuimos a sacarnos la típica foto debajo del cartel famoso que te da la bienvenida a esta “fabulosa” ciudad.

El plan para la tarde era salir a dar una vuelta por la Strip y entrar en alguno de los hoteles más famosos. Pero antes comimos en un buffet dentro del hotel y nos fuimos a descansar un poco a la habitación. (Para evitar el calor de las horas centrales del día)

A media tarde, y aunque Lorenzo seguía pegando de lo lindo, salimos a recorrer la Strip. Cada poco tiempo teníamos que entrar en algún local porque el calor se hacía insoportable.

Llegamos hasta el famoso Venetian. La verdad es que por dentro está super logrado. Grandes espacios que recuerdan a los canales de Venecia y a la plaza San Marcos.

Cuando empezaba a atardecer, nos fuimos al Bellagio para ver el espectáculo de las fuentes. A esas horas, era cada 15 minutos. Lo vimos dos veces porque la primera llegamos un pelín justos de tiempo y no pudimos coger un buen sitio. La segunda vez (20:30h) nos pusimos en la mitad y la verdad es que se disfruta mucho más. Para deleite nuestro, la canción que pusieron fue ‘My Heart Will Go On’ de Celine Dion (tema principal de la banda sonora de Titanic) y, aunque nos da un poco de vergüenza reconocerlo, nos emocionamos un poquito…

De vuelta al hotel, sacamos alguna foto más del ambiente nocturno de Las Vegas.

No podemos decir que no nos haya gustado Las Vegas, pero es que, entre el calor y que no somos muy de esos ambientes, tampoco nos ha ‘enamorado’ . Con el día que pasamos nos resultó suficiente.

La joya del oeste americano: El Gran Cañon

El siguiente alto en nuestro camino nos llevaría hasta Sedona, un pueblo turístico en el corazón del estado de Arizona.

El porqué de la visita a este pueblo tiene su historia. Cuando nos fuimos vivir juntos Anna y yo, hace ya 12 años (ufff… cómo pasa el tiempo), mi suegro nos regaló un puzle con una foto de un paisaje de Estados Unidos, aunque nunca supimos donde estaba.

Pues bien, mientras buscábamos información para nuestro viaje a la costa oeste de EE.UU., en una guía vimos una foto que se parecía enormemente a nuestro puzle. El lugar era Cathedral Rock, en Sedona.

Como además no estaba excesivamente lejos (a unas 2 horas) de la entrada del Parque Nacional del Gran Cañon, decidimos que sería nuestra base para los siguientes 2 días.

Uno de los caprichos que nos dimos en nuestro viaje, fue reservar un vuelo en helicóptero sobrevolando el Gran Cañon.

¡Una pasada volar en helicóptero y una pasada hacerlo por encima del Cañón del Colorado!.

Descubres ante ti la maravilla de la naturaleza en todo su esplendor! La vista aérea te permite ver el río lejos, abajo, muy pequeño. Pero es el responsable de haber dibujado semejante paisaje en las rocas.

Cómo sólo íbamos a estar un día, nuestra visita se limitaría a hacer la ruta de los miradores, desde Desert View (el punto más alejado que se puede ir coche) hasta Hermist Rest ( en la zona donde sólo se puede acceder en el autobús del parque).

Por la mañana decidimos visitar la zona que se puede ver con coche particular, la Desert View Drive. Fuimos parando en los diferentes miradores. Las vistas son increíbles. Todo lo que la vista alcanza, es Grand Canyon.

También visitamos Desert View Watch Tower. En el interior se encuentra el Tusayan Museum (con temática india). Desde lo alto de la torre se tiene una buena panoramica de parte del Cañon.

Después de comer, dejamos el coche en la zona donde comienza la línea de autobús que recorre la Hermist Road (por cierto que nos costó bastante aparcar por la cantidad de gente que había).Nuestra intención era recorrer todos los miradores bajando en las diferentes paradas del autobús.

Nuestra primera parada, Trail View Overlook. El mirador estaba hasta los topes de gente. Lo que más gracia nos hizo, fue las turistas orientales tapadas hasta las orejas y con paraguas para protegerse del sol.

Sin perder mucho tiempo, cogimos el siguiente bus y viendo que venía a tope de gente, al montar decidimos que sólo haríamos una parada más. Nos bajamos en Pima Point, la anteúltima parada de la línea. Más de lo mismo. Mirador a rebosar de gente que hacía difícil disfrutar de la maravilla que teníamos antes nosotros.

Con la sensación agridulce de haber visto una maravilla de la naturaleza y no haber disfrutado del todo, nos fuimos de regreso hacia el hotel. Para no variar, andábamos justos de tiempo y todavía teníamos que localizar el lugar para sacar la foto que nos había traído hasta Sedona.

Cuando llegamos, apenas faltaban 20 minutos para que cerraran el parque, así que a la carrera, nos pusimos a buscar la localización para la foto. ¡Qué estrés! Al final, nos tuvimos que salir del parque porque nos dieron las ocho y nos iban a bajar la barrera. ¡Otro pequeño disgusto!

Menos mal que Anna se empeñó en seguir buscando en los alrededores del parque y al final encontramos el sitio. ¡Qué bien! Y además era la hora azul. Creemos que mereció la pena.

Después de muchos días de viaje, éste fue uno de los pocos en que nos levantamos sin prisa. Hoy tocaba “turismo” por Sedona. Cargamos el equipaje en el coche y nos fuimos a desayunar. Luego nos acercamos hasta el punto de información y turismo y preguntamos por Tlaquepaque, una recreación de un auténtico pueblecito mexicano en el centro de Sedona.

Está bien para pasar un rato. Hay un montón de tiendas y galerías de arte…

Para acabar nuestra visita a Sedona, nos fuimos a visitar una curiosa capilla que está construida en lo alto de una colina.

Como podéis ver, en Sedona se maneja $$$

A mediodía dejamos Sedona y nos pusimos en marcha hacia nuestro siguiente destino: ¡Las Vegas!

Como no teníamos nada más que hacer que llegar a Las Vegas para dormir, decidimos conducir unos kilómetros por la mítica Ruta66.

Hemos de decir que, este tramo, nos decepcionó un poco . Vamos a ver, igual nos esperábamos otra cosa.

Al llegar a Seligman nos salimos de la autopista 40 y cogimos la carretera 66. Al atravesar el pueblo, nos pareció que era todo como muy turístico, demasiados chiringuitos para comprar suvenires. Cómo pensábamos que habría más pueblos a lo largo del recorrido, no paramos.

Pues bien, hasta llegar a Kingman, a 160 km., lo único que hay es la General Store de Hackberry. Una antigua una estación de servicio ambientada al estilo ruta 66. Paramos a hacer unas fotos y seguimos nuestro camino.

Cuando llegamos a Kingman, cogimos la carretera 93 que nos llevaría hasta Las Vegas. A medida que íbamos acercándonos al límite con el estado de Nevada, la temperatura seguía subiendo. 42°C … 45°C, ¡hasta 48°C! cuando llegamos a la presa Hoover, y eso que ¡eran las 7 de la tarde!. Cómo teníamos pensado volver al día siguiente, sólo dimos una vuelta por los miradores sin bajarnos del coche.