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Banff National Park (Alberta)

El Parque Nacional de Banff, por su cercanía con Calgary (apenas 1h30′ en coche) es el parque más visitado de las Rocosas Canadienses. Fue declarado Parque Nacional en 1885, dos años después de que tres trabajadores de la Canadian Pacific Railway descubrieran unos manantiales de aguas termales. Banff National Park

Nicholas Morant fue un fotógrafo del siglo XX contratado por la Canadian Pacific para publicitar la zona de Banff y alrededores. Una de sus fotos más famosas está hecha en un tramo de ferrocarril entre Banff y Lake Louise. Fue tanta la fama que adquirió la foto que a la curva que aparecía en su foto le pusieron su nombre, Morant’s Curve.nqt_0531

Al igual que Jasper, Banff tiene infinidad de rincones que recorrer y fotografiar. Una de las cosas que más nos ha gustado de Banff es que está rodeado de paisajes increíbles relativamente cerca del pueblo con lo que podíamos ir a hacer un amanecer y después volver a desayunar al pueblo tranquilamente. Así los madrugones se llevan mejor 🙂nqt_0536

A poco más de 50 km. Banff se encuentra una de las atracciones naturales más famosas de Canadá: Lake Louise. Rodeado de montañas y glaciares, este lago atrae a miles de visitantes al año, intrigados por el intenso verdor de sus aguas. Los rayos del sol al entrar en contacto con el polvo de roca proveniente de los glaciares Lefroy y Victoria hacen que el agua adquiera ese espectacular color. En 1890 se construyó una pequeña caseta de madera para albergar a los turistas de la época victoriana. Tres años después fue destruido por un incendio, pero de inmediato se volvió a construir otra casa de huéspedes con capacidad para 12 personas. El Canadian Pacific Railway lo fue ampliando poco a poco y finalmente lo sustituyó por lo que hoy conocemos como Chateau Lake Louise. Actualmente pertenece a la cadena hotelera Fairmont.nqt_0530

Sin duda alguna, Moraine Lake es el paisaje más fotografiado de las Rocosas Canadienses. Su cercanía a Lake Louise y su espectacular ubicación, en el Valle de los Diez Picos (con montañas de más de 3.000 metros) hacen que sea el lugar perfecto para buscar una buena foto al amanecer. Para los amantes del senderimos, Moraine Lake ofrece varias rutas de senderismo clasificadas por su nivel de dificultad. Lo único que hay que tener en cuenta es que, debido a que es una zona de bastante actividad de osos, muchos de los trails están marcados para hacerlos en grupo. Esto significa que no se puede ir sólo o en pareja. Lo normal es que pidan grupos de 4 0 6 personas. Aunque parezca broma no lo es y el no cumplir esta norma puede suponer una multa de hasta $5.000 y los canadienses se toman muy en serio lo de las multas :).

Otra de las cosas que hay que tener en cuenta es que debido a la afluencia de personas y vehículos, es habitual que cierren el acceso al lago a partir de cierta hora de la mañana. Cuando estuvimos nosotros, en septiembre, a las 11 de la mañana ya no se podía acceder. No nos queremos imaginar cómo tiene que estar en pleno agosto!!!nqt_0532

El otro gran atractivo de Banff es la posibilidad de ver animales salvajes en libertad. Los ciervos son los que más se dejan ver. A principios de otoño es la berrea y oir en directo los bramidos de los ciervos macho, es simplemente espectacular. A pesar de que puedan parecer animales inofensivos, durante la época de celo y con hembras cerca, se pueden volver bastante agresivos. Es por ello que nos encontramos con más señales de peligro que hacían referencia a los ciervos que a los osos. Por algo será!!!
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Y qué mejor forma de finalizar nuestro recorrido por las rocosas que tener un encuentro con un oso negro en las cercanías del lago Minnewanka. Tenía pinta de ser un ejemplar joven y tras cruzar la carretera, se quedó comiendo raíces a pocos metros nuestro. Quizás no fue tan espectacular como los grizzly en Bella Colla, pero no por ello dejó de ser emocionante. ¿Qué más se puede pedir?.nqt_0528

Saludos,

Anna & Oskar

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Bella Coola, el paraíso del oso Grizzly

La primera vez que oímos hablar de Bella Coola, fue en el foro de Los Viajeros cuando estábamos preparando nuestro viaje a las Canadian Rockies y comentaban que era un magnífico lugar para observar osos grizzly en libertad. Al parecer, los primeros días de septiembre son la mejor época para ir porque coincide con el desove del salmón y los osos recorren el cauce de los ríos en busca de comida rica en proteínas que les ayude a pasar el duro invierno canadiense.

Bella Coola se encuentra en la provincia de British Columbia, al final de un gran fiordo, junto al océano Pacífico….. en resumen, ¡¡¡está lejos… muy lejos de cualquier sitio!!!. Se puede acceder en ferry desde Port Hardy (en la isla de Vancouver), pero son casi 17 horas de viaje. También se puede llegar en avioneta desde el aeropuerto de Vancuover, pero el precio del pasaje puede rondar los 300€ por persona y además, en nuestro caso, no nos permitiría alquilar un coche para seguir nuestro viaje hacia las Canadian Rockies. Y finalmente, está el coche. La distancia a recorrer es de aproximadamente 1000 kms. y unas doce horas de viaje.

A pesar de que sabíamos de antemano que sería una paliza, elegimos el coche como medio de transporte. Para añadir un poco de emoción al trayecto, la parte final de la carretera no estaba asfaltada y no era muy conveniente hacerla de noche, por lo que decidimos hacer una parada intermedia en Williams Lake y no tomar riesgos innecesarios.

The Hill

Tenemos que confesar que nos costó bastante encontrar información sobre Bella Coola. En la web de turismo encontramos varias empresas que hacían tours (a pie y en bote) por el río Atnarko para ver osos, pero nosotros habíamos entendido que había una plataforma vigilada por rangers donde se podía ir libremente y gratis. Incluso mandamos un correo a la web de turismo de Bella Coola solicitando información del lugar, pero se limitaron a mandarnos enlaces de las empresas locales que ofrecían los tours, sin hacer mención alguna a la plataforma.

Nos llevamos una grata sorpresa cuando encontramos la plataforma junto a la carretera, con señalización incluida así que no entendemos el por qué de tanto secretismo. Bueno si… suponemos que habrá gente que sólo va a la plataforma y no contrata ningún tour con las empresas locales. No fue nuestro caso, ya que teníamos reservado un tour a pie por el río con un guía y también un paseo en bote.

En esta época del año los salmones regresan a esta zona del río a poner sus huevos y morir. Esto es aprovechado por los osos grizzly (y otras especies como las Águilas calvas) para darse auténticos banquetes. Esos cuerpos tienen que tener almacenada grasa suficiente para poder pasar los duros meses de invierno en sus madrigueras mientras hibernan.nqt_0513

Disfrutamos como nadie de los cuatro días que duró nuestra estancia y tuvimos la suerte de ver varios ejemplares (varias hembras con crías y algún que otro macho joven) pescando en el río a pocos metros de la plataforma. El subidón de adrenalina que supone tener un animal de cerca de media tonelada a pocos metros es ¡¡increíble!! (y eso que estás a salvo detrás de una valla electrificada). Tuvimos la suerte y el privilegio de compartir esta experiencia con gente respetuosa y en un enclave privilegiado donde te sientes un invitado y observador agradecido.

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Bella Coola supone un esfuerzo económico importante pero recompensado con creces cuando ves en directo y a pocos metros escenas como las que os enseñamos a continuación: unos pequeños oseznos comiendo un salmón recién pescado por si madre y una familia de osos grizzly regresando a su casa (o eso suponemos) después de una jornada de pesca en el río. Podéis ver más fotos en nuestra galería de Flickr.

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Nuestro siguiente destino para ver osos ya está en la lista de deseos …. una pista…. Alaska….. 😉

Saludos,

Anna & Oskar

Canadian Rockies 2014: highlights

Si… lo sabemos. Han pasado ya varios meses desde que volvimos de nuestro viaje por la costa oeste de Canadá, pero creednos que revisar, descartar y organizar las 12.500 fotos que nos trajimos lleva tiempo ….. y tiempo!!!!!!!

Aprovechando el final de año, nos ha parecido buena idea hacer un pequeño resumen de los mejores momentos (que hubo muchos!!!) que disfrutamos durante los 29 días que duró el viaje. ¡Allá vamos!

Comenzamos en Seattle (Estados Unidos). A pesar de que nos esperábamos un tiempo bastante húmedo, durante los tres días que estuvimos visitando la ciudad, apenas llovió durante una hora (y nos pilló cenando así que …  ¡perfecto!).

Space Needle & Mount Rainier

La siguiente parada de nuestro viaje fue en el Mt. Baker-Snoqualmie National Forest, estado de Washington. Visitamos una pequeña zona en la parte norte de esta enorme zona de bosque e hicimos un poco de senderismo por la zona de Header Meadows. Además dimos buena cuenta del Mount Shuksan reflejado en Picture Lake.

Picture Lake & Mount Shuksan

Ya en Canadá y antes de adentrarnos en los Parques Nacionales, subimos hasta el Valle de Bella Coola en la provincia de British Columbia. Este remoto lugar es famoso por ser una de la mejores zonas  donde poder observar a los osos grizzly en libertad. Aunque el acceso por carretera a esta zona no es que digamos fácil (hay varios tramos sin asfaltar), sólo podemos decir que el esfuerzo mereció la pena.

Grizzly Bear family, Bella Coola Valley

Después del subidón de ver osos grizzly pescando salmones a pocos metros de nosotros, deshicimos el camino recorrido y pusimos rumbo hacia Jasper National Park en la provincia de Alberta. Durante los 5 días que estuvimos, hicimos senderismo, vimos algún que otro animal, y como no, nos pegamos varios madrugones en busca de la mejor luz para fotografiar increíbles paisajes de montaña.

Patricia Lake & Pyramid Mountain, Jasper National Park

Yoho National Park es quizás el gran desconocido de las Montañas Rocosas canadienses. Suponemos que estar entre los dos grandes parques (Jasper y Banff), no ayuda. Aún así, nosotros le dimos una oportunidad y estuvimos 4 días recurriendo sus rincones. Sólo podemos decir que no nos defraudó.

Lake O'Hara, Yoho National Park

Banff National Park es el parque nacional más antiguo de Canadá y debido a su cercanía con Calgary, el más visitado de las montañas rocosas. Es un poco como Yosemite para los californianos. Así todo, hay sitio para todo el mundo y si huyes un poco de las horas centrales del día, puedes disfrutar de increíbles paisajes con cierta tranquilidad.

Moraine Lake, Banff National Park

Y como teníamos que regresar a Estados Unidos para devolver el coche de alquiler, decidimos que merecía la pena visitar, aunque fuera brevemente Glacier National Park, en el estado de Montana. La atracción más famosa de este parque es la carretera panorámica que lo cruza, Going to the Sun Road.

Glacier National Park, MT (USA)

Haciendo balance del viaje y siendo sinceros, aunque el motivo principal de nuestro viaje eran los parques nacionales de las rocosas canadienses, lo que más nos ha gustado del viaje son los días que pasamos en Bella Coola. Eso no quiere decir que no nos hayan gustado los parques nacionales, no; todo lo contrario. Pero ver osos grizzly en su hábitat natural y tan de cerca, no tiene precio. ¡¡¡Ha sido una experiencia increíble!!!

Poco a poco os iremos enseñando más fotos y alguna que otra anécdota que nos ha ocurrido y es que 29 días dan para mucho 🙂

Sólo nos queda desearos un ¡Feliz Año 2015!

Anna & Oskar

 

 

 

 

 

Canadian Rockies 2014: la ruta

Como os comentamos en una entrada anterior del blog, !!este año regresamos a Canadá!!

Volveremos a pisar tierras canadienses después de catorce años pero con un planteamiento totalmente diferente al de entonces. No hicimos el viaje tal y como nos gusta hacerlo ahora, pero aún así, guardamos un magnífico recuerdo de los días que disfrutamos aquel otoño.

Y por no repetir, que el país es muy grande, hemos decidido irnos al otro extremo y explorar los parques nacionales, visitando menos ciudades y disfrutando más de los entornos naturales.

¡¡Esta vez será totalmente diferente!!!

Canadian Rockies 2014: la ruta

Seattle (WA). Por cuestiones logísticas, comenzaremos nuestro viaje en Seattle, Estados Unidos. Aprovecharemos para conocer un poco esta ciudad tan televisiva.

North Cascades National Park (WA). Después de recuperarnos del jetlag, nos dirigiremos hacia el norte, acercándonos a la frontera canadiense. Pasaremos un par de días explorando el poco conocido parque de Las Cascadas del Norte. En su interior, se encuentra el Mt. Shuksan de casi 2.800 m. de altura.

 – Bella Coola (BC). Aunque el motivo principal de nuestro viaje es conocer los principales parques nacionales de las rocosas canadienses, antes nos desviaremos “unos cuántos kilómetros” para pasar cuatro días en Bella Colla. Este pequeño pueblo de la Columbia Británica está considerado como uno de los mejores sitios del mundo donde poder observar al oso Grizzly en libertad. Los primeros días de septiembre, los Grizzlys recorren los ríos en busca de los salmones que están en época de desove.

Jasper National Park (AB). El parque nacional más grande de las rocosas canadienses. Jasper ofrece la posibilidad de ver una gran cantidad de vida salvaje y como recibe la mitad de visitantes que Banff, hace que sea un lugar mucho más tranquilo donde poder disfrutar de la naturaleza. Recorreremos la carretera Icefieds Parkway, que une Jasper y Banff, considerada como una de las carreteras más espectaculares del mundo.

Yoho National Park (BC). Quizás el gran desconocido de las rocosas. Tendremos la oportunidad de explorar la zona de Lake O´Hara. Una zona protegida de gran valor medio-ambiental. Para poder acceder a esta zona, o se recorren (a pie) los 11 km. (ida) que hay desde el parking, o se reserva plaza en el autobús que pone a disposición el parque  (la reserva hay que hacerla con tres meses de antelación y sólo se puede hacer por teléfono).

Banff National Park (AB). El parque nacional más antiguo de Canadá (1883)  y el más famoso. La gran oferta de rutas de senderismo, la posibilidad de ver vida salvaje y sobre todo, la cercanía con Calgary, hace que Banff sea visitado por miles de visitantes anualmente (esperamos que en septiembre, la mayoría de ellos hayan disfrutado ya de sus vacaciones 😉 😉 )

Glacier National Park (MT). De vuelta en Estados Unidos, aún tendremos un par de días para recorrer lo más significativo de este parque nacional. La carretera que cruza el parque, Going to the Sun Road, es uno de los mayores atractivos. Daremos buena cuenta de ella.

Missoula (MT). Demasiado cerca de Yellowstone, se encuentra la ciudad de Missoula (estado de Montana) . Desde el aeropuerto internacional de esta localidad, emprenderemos el viaje de regreso. Quedarán atrás veintiocho días de caminatas, madrugones fotográficos y algún que otro encuentro (o eso esperamos) con osos Grizzly.

Anna & Oskar

Parque de la naturaleza de Cabárceno, Cantabria

El Parque de la Naturaleza de Cabárceno está situado en el municipio que le da nombre, a 15 km. de Santander, en la provincia de Cantabria. En él podemos ver cientos de especies de animales viviendo en semi-libertad. El parque ocupa una superficie 750 hectáreas y está construido en el espacio que ocupaba una antigua mina de hierro a cielo abierto.

Para los que no hayáis estado nunca, comentaros que se puede acceder al interior del parque con el vehículo (casi se podría decir que es obligatorio debido a lo grande que es). Los recintos de los animales están perfectamente protegidos para preservar su tranquilidad a la vez que permite una perfecta observación de los mismos, sin ningún tipo de riesgo para los visitantes. Eso si, si no queréis ver a los animales tumbados a la sombra o peor, no verlos porque se han ido a otras zonas, os recomendamos encarecidamente que vayáis a primera hora de la mañana o a última de la tarde.

Nuestra visita al parque no fue elegida al azar. Queríamos tener un primer contacto con nuestros amigos los osos (hermanos de los que esperamos ver en nuestro próximo viaje a Canadá) y además, queríamos probar nuestra última adquisición, el teleobjetivo 300mm f4L IS de Canon.

Cuando llegamos a la zona de los osos pardos nos llevamos una grata sorpresa al ver que había por lo menos cincuenta ejemplares. Estaban en la zona más baja de su recinto por lo que se les podía observar perfectamente. Había de todo!!!!! Grandes ejemplares y también más pequeños que suponemos eran crías de otros años. Pero lo más emocionante, fue cuando, en una zona más elevada apartada del resto, nos encontramos con una osa y su cría.

Mamá osa y su cría

De verdad que era como un osito de peluche. La madre no se separó en ningún momento de la cría, sobre todo, cuando andaba algún oso macho cerca. Tampoco faltaron las muestras de cariño entre ambos.

Parque Naturaleza de Cabárceno

Eso si, cuando hizo falta corregir algún comportamiento, ahí estaban los dientes y las garras de la madre (como para no hacer caso a la primera, jejeje 🙂 )

Parque Naturaleza de Cabárceno

A medida que el día iba avanzando, los osos fueron hacía posiciones más elevadas y escondidas y decidimos que era el momento de recorrer otras zonas del parque en busca de otras especies. Una de las que más nos llamó la atención, fue el rinoceronte. En el recinto había dos rinocerontes adultos y una cría. En un momento especial de luz, pudimos retratarla junto a su madre. El macho, apartado, no hacía más que trotar de un sitio a otro. A pesar de estar tras una valla, ver como se acerca un animal que puede pasar de las tres toneladas trotando hacía nosotros, nos inspiró bastante respeto.

 Rinocerontes en Cabárceno

Y ahora le tocaba, al Rey (y no nos referimos a Elvis, jejeje). Durante el tiempo que estuvimos observándole, apenas cambió la expresión de la cara. Serio… muy serio. Un poco más apartadas, estaban las hembras.

También pudimos ver un lince (no sabemos distinguir si es el ibérico o el europeo). Como veis no nos hizo mucho caso. Y finalmente unos bisontes europeos. A pesar de su gran tamaño, no impresionan tanto como el bisonte americano. (!como echamos de menos las manadas de bisontes cruzando las carreteras en Yellowstone¡)

León, lince y bisontes

Y después de comer, nos fuimos en busca de otras especies que no habíamos visto hasta el momento. En las siguientes fotos, un Ñu azul, una pareja de Antílopes Sable y una mamá elefante con sus dos crías. Mientras estuvimos observándolas, no dejaron ni un momento de jugar mientras la madre las vigilaba a pocos metros.

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Y cuando el sol empezaba a bajar, pensamos que no había mejor forma de acabar la visita al parque que volver donde nuestros amigos los osos (lo sentimos, pero es que tenemos debilidad). Mientras localizábamos a la cría, pudimos ver como otras dos crías (bastante más grandes que la otra) jugaban a las peleas (¡¡¡¡¡como si fueran niños… si es que nos parecemos a los animales más de lo que pensamos!!!!!)

Ya a punto de marchar, aparecieron de nuevo la mamá osa y su inseparable cría. Esta vez nos deleitaron con unas clases de escalada. De verdad que fue una gozada ver cómo seguía a su madre allá por donde iba (por escarpado que fuera el terreno). También hubo un momento gracioso donde la cría parece preguntarse: where in my mom? (¿dónde está mi mamá?)

where is my mom?

Y para acabar, una bonita postal.

Parque de la Naturaleza (Cabárceno)Esperamos  que os haya gustado este pequeño resumen de lo que se puede ver en el Parque de la Naturaleza de Cabárceno. Os animamos a que lo visitéis y os recordamos que, si no queréis ver a todos los animales tumbados a la sombra, evitéis las horas centrales del día.

Saludos,

Anna & Oskar.

 

 

 

Yellowstone & Grand Teton National Parks

Yellowstone es ese lugar que te sorprende incluso sabiendo de antemano a dónde vas. Ahora la disponibilidad de acceder a imágenes quizás desvanece un poco el encanto de lo “desconocido” del país al que viajas. Pero no hay nada con lo que puedas comparar este paisaje tan enigmático, lleno de sorpresas allí donde dirijas tu mirada, color, olores, …

Es recomendable, llevar planificado qué es lo que visitar para que, dentro de tus posibilidades, se quede lo menos en el tintero. Y aún así, albergas la esperanza de poder volver para seguir disfrutando de la libertad que te rodea durante la aventura de recorrer el magnífico Yellowstone.

De Grand Teton ya dicen que es un gran desconocido. Tiene como límite fronterizo a un gigante con mayúsculas, pero merece la pena recorrer sus carreteras y descubrir de propia mano qué esconde. Todo gira en torno a la cordillera Teton donde se encuentra la cumbre que da nombre al Parque. Cumbre que, por cierto, se caracteriza por ser esquiva a mostrarse. Las nubes se topan con ella y deciden permanecer allí durante gran parte del día.

En los parques hay libertad de movimiento. Traspasando la barrera de entrada donde están los puestos de los rangers, circulas con tu coche a tu ritmo. Sin prisas. Todo está perfectamente indicado y los límites de velocidad son respetados por todos. Es habitual encontrarse con los rangers  puesto que vigilan a los visitantes en sus “aproximaciones” a la vida salvaje.

Unos animales que viven en libertad. Este es su hábitat y nosotros solo somos espectadores. La forma de encontrar algo interesante es circular y esperar, manteniendo los ojos bien abiertos a todo lo que se mueve a los lados de la carretera. Siempre es de ayuda, ver coches aparcados en los arcenes. Indica la presencia de “algo”. Entonces es obligatorio parar motor, coger cámaras y bajar a “curiosear”.

Mientras que esperábamos encontrar algún oso en Yellowstone, será en Grand Teton donde lo veamos prácticamente al borde de la carretera.

Se trata de un ejemplar no demasiado grande, que está a lo suyo buscando entre los matorrales y con el pelaje completamente en punta debido a la fina lluvia de la que nosotros intentamos protegernos.

Puedes quedarte horas admirando un animal como éste. Tener dos rangers cerca, también ayuda porque la sensación de seguridad aumenta bastante. De encontrárnoslo mientras realizamos una ruta de senderismo no creo que fuéramos tan valientes ni osados, ninguno de los presentes. Seríamos presa del pánico, fijo. ¡Yo desde luego, no quiero tener la oportunidad de encontrarme con ninguno a solas!

Puedes pensar que visto un oso, el resto de los animales que veas ya no tienen tanto aliciente. No es nuestro caso. Incluso unas pequeñas crías de coyote consiguen ensimismarnos y sorprendernos. Quizás porque la sensación de relajación que tienes estando tan lejos de casa, hace que los sentidos magnifiquen cualquier pequeña sensación y logre mantener la ilusión milla a milla.

Hasta aquí hemos venido preparados para el frío. ¡Y la lluvia!. La temperatura media ha oscilado entre los 3ºC y los 12ºC en ambos parques. La nieve la hemos pisado en Yellowstone y la lluvia nos ha calado hasta los huesos (¡literal uno de los días!). Cuando estas de viaje, la lluvia yo creo que es lo peor que puede sucederte porque te reduce mucho las posibilidades de moverte con soltura y desluce bastante.