¡Yellowstone nos abre sus puertas! Parte II

Es difícil disimular la emoción que sentimos al traspasar por segundo día las puertas del parque. Sabemos que será difícil superar las maravillas que vimos ayer y por las que aún estamos impresionados. ¡Pero aquí hay mucho por descubrir!.

Disfrutando del camino, el aguanieve sobre el parabrisas nos hace temer lo peor pero al llegar a nuestro destino, el sol parece que gana la partida y podemos disfrutar de lo que llaman Mammoth Hot Springs, en el norte del parque. Esta zona se caracteriza por los manantiales de agua caliente con carbonato cálcico. Estas partículas de carbonato han ido depositándose en la superficie a lo largo de milenios, formando unas curiosas terrazas por las que se desliza el agua que llega desde Norris Geyser Basin. Tiene que recorrer una gran distancia y pierde temperatura, así que no llegan a convertirse en geiseres.

Nos movemos entre pasarelas, descubriendo recovecos y esquivando la lluvia que nos regala una luz extraordinaria. La impresión es la de estar viendo cascadas completamente petrificadas. Son formaciones que suelen verse en cuevas pero aquí están completamente al aire libre y llama la atención sus grandes dimensiones.

Una zona de extraordinaria belleza, es la Canary Spring. (Aquí nos encontramos con dos realidades: pasado y futuro en la fotografía. Es curioso ver dos maneras de plasmar la realidad en un soporte).

Discurrió así toda la mañana, pasarela arriba, pasarela abajo. Intentando no dejarnos ninguna esquina por escudriñar.

Habíamos preparado varias rutas de senderismo para realizar y hoy será el día que hagamos una que transcurre por el Bunsen Peak. Se trata de un recorrido sencillo que asciende un pequeño monte y desde donde las vistas del valle auguran que merece la pena el esfuerzo. Encontramos la entrada flanqueada por una  montonera de nieve pero no nos desanimamos y comenzamos la subida.

Aunque es llevadera, a veces nos cuesta seguir el sendero porque literalmente, está enterrado en la nieve. Así que seguimos los pasos dejados por otros caminantes que van delante nuestro.(Aunque parece que hay varios grupos de huellas, y no se han puesto de acuerdo para ir todos por el mismo sitio, por lo que tenemos que decantarnos por las que parecen que son las más fiables!!!!! ) Es importante comentar que allí no señalan los caminos de la misma forma que estamos acostumbrados aquí y a veces cuesta reconocer sí estás por el camino adecuado o no. Nosotros parece que sí que estamos acertando a ir por la senda. Y por supuesto, de vez en cuando, hacemos ruido para hacernos notar. Es una medida de precaución porque no tenemos que olvidar en ningún momento, que nos encontramos en zona de osos. Y mejor no olvidarlo!!!!..

Y cuando más empinada estaba la pista, nos encontramos con una pared de nieve. Hasta aquí ha llegado otra pareja que ha decidió sentarse a descansar. Y es que a partir de este punto la nieve cubre por la cintura y no somos tan “aventureros” como para seguir a ver si damos con la senda. Así que damos media vuelta y en el regreso disfrutamos de las magnificas vistas del valle con el lago Swan y las montañas, de fondo, con las cumbres completamente nevadas.

Toda la travesía transcurre entre árboles completamente quemados, dañados, derrumbados…. pero a la vez tan imponentes, con espíritu propio, con fuerzas renovadas, esquejes verdes, nueva vida….

Mientras nos dirigimos a Tower Roosevelt, una manada de bisontes a orillas del lago Blacktail llama nuestra atención. Están pastando tranquilamente junto con algunas crías. A pesar de tener un equipo decente, aquí nos sentimos como los “hermanos pobres” viendo los teleobjetivos que se gastan algunos.

Un poco más adelante también encontramos a una pareja de ciervos a los que pudimos fotografiar más tranquilamente.

Queremos estirar un poco más el día y aún tenemos tiempo para ver el Petrified Tree y Tower fall a la que se accede por un pequeño mirador y desde donde está prohibido bajar a su parte más baja debido a la gran cantidad de agua que lleva en esta época del año. Volviendo hacia nuestro punto de partida, aún tendremos tiempo de sacar fotos a bisontes al ladito mismo de la carretera, y a una mamá ciervo con su “bambi” en el mismo centro del pueblo de Mammoth.

Como os imaginaréis, se hace de noche haciendo el camino de regreso, con un buen sabor de boca y esperando que amanezca para descubrir otro pedacito de este gran parque.

Anuncios

Publicado el septiembre 28, 2011 en 2011 - EE.UU. Parques Costa Oeste, Viajes y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 4 comentarios.

  1. Jejejeee, anda que no hay diferencia entre el del Canon 600 y el del Ipad, juasssss. Pero las fotos son de ensueño, chicos!!! :)))))

  2. Bueno, bueno ¿Cuántos artículos vais a publicar de vuestro viaje? Lo digo porque si esto sigue en este ritmo creciente de calidad en las fotos y las descripciones…
    Qué gracioso lo rápido que absorvisteis el ancestral conocimiento de los indios ¿Cómo se distinguen unas huellas “fiables” de otras que no lo son?

    • Juan Carlos, aún no sabemos cuántos post haremos, porque los vamos escribiendo poco a poco. Con otros parques solo haremos un post, porque son más pequeños y pasamos menos tiempo en ellos.

      Lo de las huellas, es más bien “pito-pito”…. y mucho recular cuando no te convence por dónde vas!!!! Jejejejejeje 😉 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s